*se soma* No recuerdo cómo se hacía esto. DE HECHO, tampoco he encontrado un saludo apropiado para comenzar. Menudo desastre... ¡Pero eso no me quita las ganas!
¡Muy buenas, buenísimas a todas y todos, caminantes! ¿Qué tal estamos? ¿Cómo llevamos la vuelta a la rutina? Entre vosotros y yo, necesitaba cosas que hacer cada día >.< Y aunque este curso me toque clase por la tarde, eso no significa que no vaya a subir entradas; únicamente, serán aperióricas. Esto es, puede que una semana no pueda escribir, ya sea por tiempo, porque no haya terminado mi lectura o porque no tenga nada que contaros (esto último es improbable ♪), y habrá semanas en las que os hartaréis de ver entradas hasta en la sopa. Sea como fuere, intentaré (esta vez no puedo prometer nada) traeros, como mínimo, la legendaria entrada semanal.
Hoy estoy eufórico, y es que me gustaría hablaros de The Raven Boys II: Los saqueadores de sueños, de la maravillosa Maggie Stiefvater, mi última lectura. Si bien quizá estuve más enganchado al primero (del cual hay reseña, os la dejo por aquí ^^), esta segunda entrega es igualmente adictiva. Saboreas, respiras y te embriaga esencia Stiefvater en cada línea. Una experiencia sublime. Os cuento. Coged una taza de té, café o cualquier otra bebida de vuestra preferencia.
Título: The Raven Boys II, Los saqueadores de sueños
Título original: The dream thieves
Saga: The Raven Cycle (#2)
Autora: Maggie Stiefvater
Género: Urban fantasy
Editorial: SM
Traducción: Alexandre Casal
Nº de páginas: 495
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978-84-675-5921-7
Precio: entre 14 y 15 euros
Sinopsis:
Si pudieras robar cosas de los sueños, ¿qué elegirías?
Todo el mundo tiene secretos. Los guardamos o nos los guardan, los controlamos o escapan de nuestro control. Ronan Lynch, también.
El gran secreto de Ronan es que puede robar cosas de los sueños y traerlas al mundo real. Lo malo es que hay alguien que desea esas mismas cosas. Alguien cuyas intenciones son más siniestras. Y mientras tanto, las líneas ley que rodean Cabeswater se están debilitando. Glendower es un sueño cada vez más lejano, y Gansey no está dispuesto a permanecer indiferente.
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¡Muy buenas, buenísimas a todas y todos, caminantes! ¿Qué tal estamos? ¿Cómo llevamos la vuelta a la rutina? Entre vosotros y yo, necesitaba cosas que hacer cada día >.< Y aunque este curso me toque clase por la tarde, eso no significa que no vaya a subir entradas; únicamente, serán aperióricas. Esto es, puede que una semana no pueda escribir, ya sea por tiempo, porque no haya terminado mi lectura o porque no tenga nada que contaros (esto último es improbable ♪), y habrá semanas en las que os hartaréis de ver entradas hasta en la sopa. Sea como fuere, intentaré (esta vez no puedo prometer nada) traeros, como mínimo, la legendaria entrada semanal.
Hoy estoy eufórico, y es que me gustaría hablaros de The Raven Boys II: Los saqueadores de sueños, de la maravillosa Maggie Stiefvater, mi última lectura. Si bien quizá estuve más enganchado al primero (del cual hay reseña, os la dejo por aquí ^^), esta segunda entrega es igualmente adictiva. Saboreas, respiras y te embriaga esencia Stiefvater en cada línea. Una experiencia sublime. Os cuento. Coged una taza de té, café o cualquier otra bebida de vuestra preferencia.
Título: The Raven Boys II, Los saqueadores de sueños
Título original: The dream thieves
Saga: The Raven Cycle (#2)
Autora: Maggie Stiefvater
Género: Urban fantasy
Editorial: SM
Traducción: Alexandre Casal
Nº de páginas: 495
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978-84-675-5921-7
Precio: entre 14 y 15 euros
Sinopsis:
Si pudieras robar cosas de los sueños, ¿qué elegirías?
Todo el mundo tiene secretos. Los guardamos o nos los guardan, los controlamos o escapan de nuestro control. Ronan Lynch, también.
El gran secreto de Ronan es que puede robar cosas de los sueños y traerlas al mundo real. Lo malo es que hay alguien que desea esas mismas cosas. Alguien cuyas intenciones son más siniestras. Y mientras tanto, las líneas ley que rodean Cabeswater se están debilitando. Glendower es un sueño cada vez más lejano, y Gansey no está dispuesto a permanecer indiferente.

